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Rafa Cajón

Ritmos de cajón: festejo, rumba y más

Festejo, rumba flamenca, bulerías, tresillo, reggaetón y backbeat en el cajón, escritos golpe a golpe, con el error típico de cada uno y por dónde empezar.

· 9 min de lectura · Rafa, tu profesor de cajón

El cajón nació en la costa de Perú y hoy suena en un tablao de Madrid, en una iglesia de Guadalajara y en un bar de Buenos Aires. Cada sitio le pide un ritmo distinto. Estos son los que te enseño, más o menos en el orden en que tus manos van a estar listas para ellos, con cada compás escrito golpe a golpe.

Cómo leer los compases: B es bajo, A es agudo, f es nota fantasma y el punto es silencio. Arriba va la cuenta; la “y” es la mitad entre dos pulsos.

El backbeat: bajo en 1 y 3, agudo en 2 y 4

No es el más exótico, pero es el que más vas a tocar: pop, rock, baladas, el acompañamiento de casi cualquier guitarra en una reunión. Primero el esqueleto, sin nada más.

El esqueleto del backbeat.

Cuando el esqueleto no se mueve, las notas fantasma rellenan cada “y” y aparece el groove: bum, tic, chas, tic.

El backbeat con notas fantasma.

El error típico: notas fantasma tan fuertes como el agudo, y el compás se convierte en ocho golpes iguales. Más detalle en el backbeat pop (en inglés).

El tresillo: 3-3-2, la clave latina

Debajo del reggaetón, de la rumba y de media música latina hay la misma figura: ocho corcheas repartidas en tres, tres y dos. Bajo en el 1, bajo en la “y” del 2, agudo en el 4.

El tresillo: tres, tres, dos.

Cuenta en voz alta “uno-y-dos-Y-tres-y-cuatro-y” mientras tocas. El error típico: el segundo bajo se va al 3, el espaciado se vuelve parejo y lo latino se convierte en marcha. Es el ejercicio 5-1 del método (en inglés por ahora).

La rumba flamenca

Es el ritmo que la gente imagina cuando piensa en un cajón: una guitarra española, un bar, alguien dando palmas. El esqueleto es corriente, bajo en el 1 y agudo en el 2 y el 4. Lo que lo hace rumba es el segundo bajo en la “y” del 3, medio pulso antes de donde lo esperas, que le da al compás su empuje hacia delante.

La rumba flamenca: el bajo de la y del 3 empuja el compás.

Los errores típicos: notas fantasma fuertes, que convierten la rumba en una marcha, y adelantar la “y” del 3. Como es el golpe sincopado, todo el mundo se apoya en él, y apoyarse es llegar antes. Veinte milisegundos antes ahí y todo el compás suena ansioso, y eso es algo que de verdad no puedes oírte hacer. En el método, el 5-2 llega a la rumba por otro camino, desde el tresillo con notas fantasma; la versión de arriba está en el groove de rumba flamenca (en inglés).

El festejo: cuenta seis, siente dos

Si solo aprendes un ritmo que sea de verdad del cajón, que sea este. El festejo es afroperuano, viene del mismo sitio que el instrumento y suena a algo que una batería no sabe hacer. Está en 6/8: cuentas seis, pero sientes dos. Bajo en el 1 y en el 4, agudo en el 3 y en el 6.

El festejo: el bajo del 1 pesa más que el del 4.

Lo que lo hace sonar bien es que no es parejo. El bajo del 1 es lo más pesado del compás, el del 4 es más ligero y los dos agudos son iguales. El error típico: tocar los cuatro acentos con el mismo peso, o meter el 6/8 a la fuerza en un 4/4. Por encima de 100 BPM el festejo es un problema de manos rápidas disfrazado; si se te desarma, la solución no es más festejo, es soltar las manos. El patrón completo, con su variación, está en el groove de festejo (en inglés).

El reggaetón: el tresillo con agudo encima

El dembow del reggaetón es el tresillo de antes con un agudo en el 2 y el 4 que sostiene la pista de baile. Primero los tres bajos solos, hasta que el espaciado desigual te parezca normal.

El esqueleto del dembow: bajo en el 1, en la y del 2 y en el 4.
El groove completo: los mismos bajos, agudo en 2 y 4, notas fantasma en el resto.

El error típico: que el bajo de la “y” del 2 se arrastre al 3. Más en el groove de reggaetón (en inglés).

Las bulerías: doce tiempos, cinco acentos

Es el compás en el que vive el flamenco, y el que más tarda en salir. Doce tiempos con los acentos en el 3, 6, 8, 10 y 12: tres, tres, dos, dos, dos. Se cuenta para que el ciclo caiga en el 12, y ese 12 es el bajo, el golpe que le dice a todo el mundo que el ciclo ha llegado.

Las bulerías: agudos en 3, 6, 8 y 10, bajo en 12.

Palméalo antes de tocar el cajón: doce cuentas en voz alta, palmas solo en los acentos, un minuto entero sin parar. El error típico: acelerar. Las bulerías premian la seguridad, la seguridad se convierte en prisa y el ciclo se acorta hasta que nadie puede bailarlo. Está desglosado en el compás de bulerías (en inglés).

La balada en half-time

Bajo en el 1, agudo en el 3 y casi nada más. El compás tarda el doble en dar la vuelta de lo que parece que debería, y de eso se trata: es el groove del cantautor, y pide paciencia más que manos.

El half-time: bajo en 1, agudo en 3.

El error típico: rellenar el espacio. Si te sobra, es que está bien. Más en la balada en half-time (en inglés).

Por dónde empezar

Todos estos ritmos están hechos de los mismos tres sonidos. Si el bajo suena sordo o las notas fantasma suenan tan fuertes como el agudo, ninguno va a sonar bien por mucho que practiques el patrón. Por eso el método empieza por los sonidos y no por los ritmos.

Y cuando un ritmo ya te salga, grábalo. Desde el asiento de quien toca no se oye si el bajo de la “y” del 3 llega antes, ni si el ciclo de bulerías se acorta. Yo sí lo oigo, golpe a golpe.

Los ejercicios para esto

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